Por qué los pulsioxímetros son clave en enfermos de COVID-19

Los pulsioxímetros son una herramienta realmente interesante para monitorizar la salud de personas con diferentes dolencias, pero además en la actualidad los expertos coinciden en afirmar su importancia para los enfermos de COVID-19. A continuación te presentamos por qué los pulsioxímetros son clave en enfermos de COVID-19. Sigue leyendo para conocer todas las ventajas de los pulsioxímetros para las personas diagnosticadas o que sospechan que pueden padecer COVID-19.

Los pulsioxímetros como elemento clave en enfermos de COVID

Si bien el COVID-19 sigue siendo un gran desconocido para los profesionales médicos, una de las cosas seguras que se sabe de esta enfermedad es que en muchos pacientes suele provocar neumonías graves que les pueden llevar incluso a la muerte. De esta manera, la mayoría de esfuerzos se basan en encontrar un tratamiento concreto para hacer frente a la neumonía, detectándola desde el principio y no cuando se encuentre avanzada.

Son muchos los expertos que coinciden en que los pulsioxímetros son en este aspecto los mejores aliados para las personas que padecen o que creen que pueden haber contraído la enfermedad, porque permiten detectar justo a tiempo una neumonía causada por el coronavirus, incluso aunque los pacientes tengan muy pocos síntomas, al medio su saturación de oxígeno en sangre de forma eficiente.

Medir la saturación de oxígeno puede ser la clave para salvar muchas vidas enfermas por coronavirus, ya que esta enfermedad ha provocado en muchos pacientes neumonías con síntomas indetectables hasta que ha sido demasiado tarde. Normalmente, si una persona tiene neumonía, uno de los síntomas principales es que se ahoga, que le cuesta respirar, pero muchos pacientes que tienen otros síntomas típicos del coronavirus como la fiebre y al tos no evidencian sensación de ahogo. En estos casos es clave medir su saturación de oxígeno porque si ésta se encuentra muy por debajo de lo normal esto podría indicar que necesitan ayuda urgente.

De esta forma, una inversión en pulsioxímetros al empezar la pandemia hubiera sido muy interesante para controlar a la perfección la evolución de los pacientes. De esta manera, en la actualidad lo que sí es posible es que sean los propios pacientes los que se hagan con un pulsioxímetro y esto sólo dependerá de su decisión y de sus recursos económicos, ya que pueden encontrarse alternativas interesantes a buenos precios en el mercado, como podemos comprobar por ejemplo revisando Pulsioximetro.top, dónde encontraremos opciones de calidad para monitorizar la cantidad de oxígeno en sangre.

Según los expertos, la neumonía que causa el COVID-19 causa una especie de privación de oxígeno que se denomina hipoxia silenciosa. De esta manera, mientras el nivel normal de oxígeno en una persona saludable se encuentra sobre el 98 por ciento, si desciende hasta el 95 o menos es que puede haber problemas respiratorios. En casos que no se deben al COVID-19 las personas ya suelen presentar síntomas con estos valores, pero con el COVID algunos enfermos presentan un 90 por ciento u menos de saturación sin mostrar síntomas respiratorios, lo cual se traduce en una gran posibilidad de desarrollar una fuerte neumonía.

Con el COVID-19, si los pacientes llegan al hospital con sensación de ahogo es que la neumonía ya está muy avanzada. Los expertos coinciden en que sorprendentemente la mayoría de pacientes con neumonías graves afirmaban que no se habían empezado a sentir mal a nivel respiratorio hasta el mismo día en que habían decidido ir al hospital, cuando en otros casos debido a otras enfermedades la neumonía habría sido percibida por estos mismos pacientes mucho antes. Asimismo, con el coronavirus los pacientes suelen empeorar mucho más rápidamente, y es por esto que un pulsioxímetro es una gran alternativa para poder detectar los casos mucho antes de que la situación se torne crítica.

De esta manera, para detectar las neumonías a tiempo el pulsioxímetro debería ser una herramienta a la que todos los pacientes deberían tener acceso, tanto en su hogar como en la consulta del médico. Al extenderse el uso de los pulsioxímetros sin duda sería posible detectar mucho más rápidamente los problemas respiratorios que se asocian a la neumonía provocada por coronavirus.

Los expertos explican que por ejemplo, lo ideal sería que cuando los pacientes llegan con tos y fiebre al hospital se les entregue un pulsioxímetro para que puedan monitorizarse ellos mismos. De esta manera, si los resultados no fueran normales en algún momento podrían avisar a los hospitales. Esto podría reducir al máximo los casos graves e incluso salvar vidas, aunque según los expertos esto sería imposible en la actualidad, teniendo en cuenta la escasez de personal y de material existente durante la pandemia.

Con más pulsioxímetros en los hospitales sería posible detectar antes las neumonías, aunque los expertos no pueden asegurar que al empezar a aplicar antes los tratamientos consiguieran que estos fueran mucho más eficaces, aunque si pueden avanzar que en la mayoría de casos permitirán evitar la máxima gravedad, evitando también el uso de respiradores y desahogando las urgencias para otros casos graves imposibles de detectar.

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